martes, julio 24

El sábado se hizo un año. Me levanté el viernes pensando en que el primer feliz día tenía que decirtelo a vos, mi mejor amigo. Mi fiel compañero, el que me acompaño durante casi 16 años, el que con sus ojos me transmitió toda la paz que siempre necesite.
A veces me acuesto y me pongo a pensar, y me siento re frivola, o re hueca, extrañando a un perro, mientras que otros lloran por familiares o amigos, pero para mi no fuiste un perro, no fuiste un animal mas, para mi fuiste un amigo, parte de mi familia, parte de mi vida. Y es el día de hoy, que hable con quien hable, piense lo que piense, se me caen lágrimas. Porque miro el hogar, y te imagino a vos, acostadito ahi, sacandote el frio o viniendo todo pancho a acostarte entre mis piernas.
Es inexplicable lo que te extraño, y lo que lloro cada vez que pienso en vos. A veces, pagaría por tenerte a vos mirandome con tus ojitos tan transparentes. Cambiaría a tanta gente por vos!
Pero bueno, yo cumplí con mi rol, yo te acompañé los ultimos días, yo me quedé acostada con vos, toda la noche al lado del hogar, abrazandote y durmiendo los dos juntos, el ultimo día del amigo que ibamos a pasar juntos.
Te necesito mucho chancho y no hay nada que extrañe mas que a esos ojitos tan transparentes y a tu compañia incondicional...